He partido, es octubre, un poco o bastante,
depende cómo lo miremos, después de lo acordado.
Recuerdo tu rostro, a través de la ventana
del ómnibus que me regresaba a esta Lima gris y húmeda,
y esas lágrimas que asomaban a tus ojos,
me recuerdo tratando de ser duro, indiferente.
He partido físicamente, pues yo partí cuando
la estrella del amanecer dejó de asomar en nuestras vidas.
Tiempo después supe que fue una estrella fugaz,
y que nunca más volverían a asomar su pálido rostro
y su oscura cabellera.
Es su ausencia y la tuya la que marcaron estos trece años,
y aún me pregunto ¿A dónde fue tanto amor?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario